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domingo, 17 de septiembre de 2017

De un encargo puede salir un buen tebeo (II)


Los túneles de la fantasía

Enrique Ventura y Miguel Ángel Nieto

 
Completo hoy la recuperación de las entradas de la burbuja dedicadas al trabajo "métrico" de Ventura y Nieto. Igual que en la entrada de ayer, tras la historieta se reproduce el texto con el que pretendí explicarlo en el extinto blog. No he actualizado los comentarios, entiéndase que lo que ahí se dice fue escrito hace ocho casi ocho años.

 


 
 
 



 


 


 

 








Cuando a finales de la década de los setenta el metro de Madrid decidió hacer una campaña publicitaria, la historieta estaba de moda. Entre las muchas sorpresas de aquellos años no fue la menor la aparición de una revista editada por un organismo oficial cuya principal misión era presuntamente la de mantener viva en la juventud la llama del espíritu nacido en el glorioso Alzamiento Nacional que, contra todos los augurios, se convirtió en un manantial de buen comic y una reserva de excelentes profesionales. Un equipo salido de aquella revista, a la que habían llegado después de haberse fogueado en otras del ámbito de la enseñanza religiosa, formado por el dibujante Enrique Ventura y el guionista Miguel Ángel Nieto, fue el elegido por Metro para su campaña. El resultado fue una historia gráfica en dos volúmenes de 36 páginas a todo color que se distribuyeron en 1980. Es una lástima que el papel de un tebeo tan bien hecho, tan bien editado, tan divertido y de tal calidad quede limitado a la simple promoción publicitaria de un medio de transporte municipal. Nuestros dos autores son dos profesionales incapaces de hacer un trabajo "de batalla": en la más intrascendente de sus páginas se advierte el cariño y la atención al menor de los detalles. Por eso, aunque este blog no sea quizá el lugar que ellos se merezcan, quiero creer que puede servir para que algunos aficionados que no lo conocieron puedan ahora cubrir esa laguna y descubrir y disfrutar de esta pequeña joyita sin pretensiones. Hace algunas semanas ofrecí la primera parte de esta aventura. La segunda juega con los nombres de algunas de las estaciones de las líneas principales de la red subterránea, a la que los plumíferos cursis han dado ahora en llamar "suburbano" (parece mentira que ya hayan pasado tantos años desde la inauguración de la línea Plaza de España-Carabanchel, que llevó orgullosamente el nombre de Suburbano, ella sí, puesto que era la primera que abandonaba la ciudad y viajaba a los suburbios, y… bueno, esto es otra historia, y como dice mi señora, son cuentos del Abuelo Cebolleta).
La autocaricatura que encabeza estas líneas forma parte de una de las historias aparecidas en Trinca con la etiqueta (que no título) "Es que van como locos", y que desarrolla un descabellado guión de Miguel Ángel Nieto que envuelve a cuantos investigadores en el mundo han sido en un misterio absurdo sin posible solución. Como siempre, sólo Ventura y Nieto podían salir de un embrollo como éste con tanta soltura y con tal derroche de guiños, referencias culturales y subculturales y gags sin caer en el recurso fácil. Por desgracia, Miguel Ángel ya no volverá a escribir ningún guión para su amigo Enrique ni para nuestro disfrute. Su desaparición, en el mejor momento de su vida artística, truncó una carrera que apenas había comenzado a dar frutos. No tenemos tantos buenos guionistas como para no llorar amargamente la pérdida del que seguramente es uno de los tres o cuatro mejores que han existido en España.
[Publicado originalmente el 12 de abril de 2009 en La Burbuja de Alejandro]

sábado, 16 de septiembre de 2017

De un encargo puede salir un buen tebeo


La fantasía viaja en metro
Enrique Ventura y Miguel Ángel Nieto

A finales de la década pasada mi tormentosa relación con la vida virtual sufrió un peligroso cambio cuando inicié un blog de tonto título, La Burbuja de Alejandro, en el que quería compartir algunos de los caprichos y tesoros que he ido amontonando durante tanto tiempo que prefiero no acordarme. Mi ignorancia técnica del asunto informático me impidió mantener vivo el blog cuando el servicio que me facilitaba la cosa me comunicó que se trasladaban todos los blogs a un nuevo servidor más maravilloso con el que todo serían ventajas. Lo cierto fue que mis entradas (que se mantienen aún accesibles) se corrompieron absolutamente, cambiando de tamaño y amontonándose las imágenes y sufriendo otras averías. Por más que lo intenté, no fui capaz de arreglar el desaguisado ni, lo que era aún peor, seguir incorporando nuevas entradas. Estaba decidido a olvidarme de mis devaneos con la edición digital hasta que, a principios de año, me picó de nuevo el gusanillo y me lancé otra vez al camino con más o menos las mismas intenciones, aunque, espero, con un poquito menos de desconocimiento, lo que me ha permitido seguir estos meses subiendo mis pequeñas aportaciones frívolas a los interesados en el tebeo, el cine, la radio, los cromos, los juguetes y las demás cosas realmente importantes de la vida.
Hoy he pensado que quizá no estuviera de más recuperar alguna de las entradas del viejo blog, y he decidido que empezar con Ventura y Nieto sería una fórmula segura, de modo que, sin más explicaciones, vuelvo a traer de mi burbuja la primera parte de una pequeña joya del equipo que opinaba que es que van como locos. Con ustedes, Ventura y Nieto.




















La fantasía viaja en metro es un trabajo encargado en 1980 por la Compañía Metropolitano de Madrid a Enrique Ventura y Miguel Ángel Nieto como parte de una campaña publicitaria del popular medio de transporte. Superando el pie forzado, el trabajo de los artistas dio lugar a una historia bien estructurada, con interés por sí misma, personajes definidos y un desarrollo que permite al lector disfrutar de la narración olvidando el fin propagandístico, que, sin embargo, se cumple perfectamente. El dibujo de Enrique Ventura había alcanzado el nivel de calidad que le ha convertido en uno de los más importantes dibujantes del panorama del tebeo español, y en este trabajo se le advierte en pleno dominio técnico, disfrutando con los detalles, con la aplicación del color y con la puesta en página. No sé cuál fue la difusión de este cuaderno, pero debió de tener un cierto éxito por cuanto hubo un segundo número dedicado a los personajes históricos que dan nombre a algunas de las estaciones del tren subterráneo madrileño: Chueca, Goya, Velázquez, Quevedo y Rubén Darío. La repetición de la fórmula le resta algo de frescura, pero el segundo cuaderno mantiene la línea y el interés de este primero. Pienso que este producto comercial tiene una calidad que supera a muchos de los que se vendían en los quioscos en aquellos días y aun a bastantes de los que están a la venta ahora mismo. Esta entrada del blog está dedicada a los aficionados al tebeo español y seguidores del arte de Ventura y Nieto que no han tenido la oportunidad de conocer este trabajo, que nos hace añorar una vez más la figura del desaparecido autor madrileño. 
[Publicado originalmente el 24 de febrero de 2009 en La Burbuja de Alejandro]