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miércoles, 22 de septiembre de 2021

José Laffond - Jeque Blanco

Una mínima muestra del arte de José Laffond

 
Jeque Blanco

Primer número de la colección

   
El madrileño José Laffond es uno de los grandes dibujantes de la edad de oro del cuaderno de aventuras, aunque su producción no fue demasiado extensa y su recuerdo casi se ha desvanecido. Dedicó la mayor parte de su carrera al trabajo para editoriales extranjeras, alcanzando un prestigio merecido. Además de sus trabajos en las revistas de historietas de los primeros años sesenta (Maravillas, Timoteo, Clarín), dibujó varios cuadernos de series como Sabú o Raj Cobra, pero para mí, y supongo que para muchos otros, fue principalmente su trabajo en Jeque Blanco, la colección de Rollán que hoy llega al blog, la que nos hizo admirarle.
Por desgracia, como ya digo, no se prodigó demasiado en el tebeo español en los años en los que yo empecé a leer historietas, por lo que, salvo Jeque Blanco, su trabajo sólo me aparecía a veces perdido entre los ejemplares que adquiría de segunda mano o mediante intercambios.
La editorial Rollán estaba especializada en novelas y tebeos de inspiración estadounidense de distintos géneros (Aventuras del FBI, Mendoza Colt, Jeque Blanco, Rock Vanguard, entre los tebeos; CIA y FBI en las novelas de quiosco), publicando más adelante fotonovelas y traducciones de historietas británicas. Jeque Blanco fue uno de sus productos de más éxito. Con guiones de González Casquel, su primer dibujante fue nuestro invitado de hoy, José Laffond, que abandonó la colección tras una docena de números que marcaron el estilo y la línea de la aventura, siendo sustituido por Armando, otro apreciable dibujante.
El hermano menor de José Laffond, Carlos, fue también dibujante, compartiendo con su hermano sus trabajos para el extranjero.
Presento aquí el primer número de la colección, escaneado de un ejemplar facsimilar que se distribuyó en los años ochenta con la revista Gran Aventurero. La contraportada de ese ejemplar no fue la original, sino la correspondiente a un número avanzado de la colección, espero conseguir la auténtica y sustituirla en cuanto lo haga.
Y aquí empiezan las aventuras de Ray Lancaster, 'Jeque Blanco'.
    






lunes, 28 de junio de 2021

Carrillo - Aventuras del FBI

Más entradas rescatadas de mi antiguo blog

     

Las Aventuras del FBI de Carrillo

     
En mi primer blog, La burbuja de Alejandro, abandonado hace ya muchos años como he explicado otras veces, dediqué varias entradas a la colección de Rollán Aventuras del FBI, destacando la labor en ella de uno de mis dibujantes preferidos, Antonio Pérez García, "Carrillo". Recupero aquí dos de aquellas entradas. En la primera de ellas podemos disfrutar del primer número de la colección dibujado por Carrillo, mientras que la segunda mostraba un curioso caso de guión repetido por dos dibujantes distintos.
Lamento que los escaneos de estos números no sean de calidad, he tratado de mejorarlos con mi limitado conocimiento de los sistemas informáticos, espero que al menos se puedan leer con suficiente comodidad.
Como ya es costumbre, incluyo los textos de aquellas entradas.

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"Filibusteros", la llegada de Carrillo a las Aventuras del FBI
 
Antonio Pérez, "Carrillo", era, como ya otras veces he comentado en el blog, un enamorado del mar y un especialista de los relatos de aventuras de ambiente marino. Parece lógico por ello que su debut en la colección que la editorial Rollán dedicó a la agencia especial estadounidense tuviera como fondo un caso de piratería (que entonces estaba mucho menos de actualidad que hoy en día). La historia contiene todos los tópicos habituales del género, y aunque, en mi opinión, no es uno de los mejores trabajos de Carrillo, me parece una buena idea traerla aquí hoy para descubrimiento de aquellos que no la conozcan y disfrute de quienes quieran recordarla. Aquí están las proezas de Jack, Bill y Sam, tan aguerridos y audaces como siempre, retratadas por Carrillo con tanta fuerza como lo hacía su creador, Luis Bermejo. Desgraciadamente, el tebeo tiene ya sus añitos, y el papel y la impresión dejaban bastante que desear. Mi habilidad para mejorar la reproducción y evitar las transparencias y repintados es casi nula, como puede apreciarse en el resultado. Espero que esto no estropee demasiado el placer de la lectura.







(Publicado originalmente el 23 de enero de 2010 en La Burbuja de Alejandro)

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El bonito juego de las versiones comparadas: Bermejo vs. Carrillo
 
Las Aventuras del FBI (popularmente conocidas como “el Febeí” en mi infancia, fueron una de las colecciones de mayor éxito, debido entre otros factores al vibrante dibujo de Luis Bermejo, que servía con eficacia unos guiones cargados de una violencia que hoy resulta difícil de concebir en un producto dedicado a lectores infantiles, pero que en aquellos años, con el recuerdo de la II Guerra Mundial aún muy fresco, era corriente. El desbarajuste editorial (no exclusivo de Rollán, pero realmente acusado en la editora madrileña) provocó algunas anécdotas curiosas. Una de ellas me da ocasión para esta entrega. El empleado responsable de la distribución de los guiones entre los dibujantes creyó que Bermejo no iba a dibujar el titulado “El espía”, que ya le había sido entregado, y pasó una copia del mismo a Carrillo. Pero estaba equivocado, y Bermejo realizó aquel último número como despedida. Cuando se descubrió la duplicidad, Carrillo tenía ya muy avanzada la labor. El director editorial, Alfonso Manzanares (Alf Manz, famoso por su ingente labor como autor de novelas de bolsillo), decidió publicar ambas versiones, cambiando el título y el nombre de algunos personajes en la de Carrillo y aprovechando que éste había introducido un personaje femenino inexistente en el guión original. Los tebeos aparecieron con los números 131 (“El espía”, de Luis Bermejo) y 141 (“Vacaciones de emoción”, de Carrillo). Comparar las dos versiones del mismo guión es un interesante ejercicio para cualquier aficionado.
Hay por lo menos otro caso de un guión repetido, en el que también están involucrados Bermejo y Carrillo, una aventura dibujada por Bermejo que quedó inconclusa durante varias semanas hasta que la terminó Carrillo… Ya digo que existía un cierto desorden en Rollán.
      











    
Para esta entrada me ha sido inestimable la ayuda de un apasionante artículo de Federico Moreno Santabárbara publicado en el número 21 de la revista Chito en el que explica esta y otras curiosidades sobre Carrillo y el FBI.
 (Publicado originalmente el 15 de  julio de 2010 en La Burbuja de Alejandro)

jueves, 22 de abril de 2021

La aventura en los tebeos de risa

  

`Dulce Frenesí´

Por Andreu Martín y Jesús Blasco
   
Retomo mi idea de revisar las historietas "serias" incluidas por Bruguera en sus revistas de humor. 
Traigo hoy una historieta que se publicó en el número 178 de Mortadelo Especial. Sus treinta páginas suponían casi la mitad de la paginación, aunque su tema nada tiene que ver con el mundo publicitario, al que estaba dedicado aquel número de la revista. 
Se trata de un relato de Andreu Martín, prolífico escritor y autor de abundantes guiones tanto humorísticos como de aventuras, llevado a las viñetas por uno de los más admirados dibujantes españoles, Jesús Blasco. 
Siguiendo un patrón muy habitual en aquellos años, Martín nos presenta una inocente fachada, la agencia matrimonial británica Dulce Frenesí, tras la que en realidad se oculta un equipo de agentes especializados en resolver secretamente problemas que los servicios y agencias oficiales no están en disposición de afrontar. 
Cabe la sospecha de que se tratara de un proyecto de serie de más alcance, que por lo que yo sé no se realizó, quedando limitado todo a este único episodio. Quizá el descuido con el que Bruguera trataba en sus últimos tiempos el material artístico, con horrendos coloreados y feo rotulado mecánico, no animaba a los autores al esfuerzo de continuar el trabajo con otros episodios. El dibujante no parece esforzarse demasiado, limitándose a cubrir el expediente con su facilidad habitual, luciéndose en las vibrantes escenas de acción y en los retratos de algunos personajes, entre los que se adivinan los rostros de conocidas figuras de la pantalla (David Niven, Robert Redford...), mientras el guion de Martín amontona escenas llenas de situaciones y efectos ya muy vistos en los relatos del género. El resultado no pasa de ser una agradable historieta cómoda de leer pero que hubiera podido dar más de sí. 
Hubiera sido interesante ver qué habrían hecho Blasco y Martín de haber continuado con la agencia Dulce Frenesí.