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miércoles, 3 de enero de 2018

La demencia conquista la historieta (I)


Los egregios locos de Editorial Valenciana

De Alamar a Frejo...  

    
La editorial Valenciana lanzó a mediados de la década de los cuarenta una extraña publicación de periodicidad anual que aunque llevaba en su título la denominación "almanaque" no estaba relacionada con ninguna otra colección ni dedicaba sus páginas a los temas habituales de los almanaques corrientes. Su contenido, de hecho, se limitaba a un sólo tema: la locura, la demencia, la insania, tratada en tono de humor por los artistas de la casa.
Sólo he conseguido revisar seis números de esta insólita colección, Almanaque De Locos, los correspondientes a los años 1948, 1949, 1950, 1952, 1962 y 1963. En sus páginas, los más señeros artistas de la editorial desbarran alocadamente sobre los diferentes aspectos de la enfermedad mental, los profesionales y médicos dedicados a ella y los centros destinados a recluir (no a curar, claro) a quienes padecían aquel tipo de trastornos. Los trabajos de estos artistas, contagiados de la dolencia a la que dedicaban su esfuerzo, podían resultar, y a menudo así ocurría, una verdadera locura, con páginas repletas de viñetas que se amontonaban colocados de cualquier manera y con los textos cabeza abajo, con las sílabas desordenadas o escritos al revés, como si se vieran reflejados en un espejo.
El autor más representado en esta colección es José Soriano Izquierdo, que se encargó de todas las portadas (al menos las que he podido ver) además de realizar muchas páginas de historietas. Los otros dibujantes que figuraron en el reparto de la colección fueron Liceras, Edgar, Serafín, Carbó, Alamar, Palop y Serna.  Cartús, Karpa, Sifré, Frejo, Sanchis, Castillo, Ayné y Nadal también hicieron su aparición, pero limitándose a una o dos historietas cada uno de ellos (de Nadal he encontrado tan sólo una tira vertical, ni siquiera una página completa). No faltaron tampoco un par de dibujantes de estilo "realista", no de humor: José Grau, que presentó un par de historietas con guión de José L. Sellés, y  Henry (Enrique Pertegás), también con dos historietas.
En los últimos números se repitieron algunas páginas de almanaques anteriores, entre otras la única de Ayné.
No deja de ser sorprendente la elección de un tema como el de la locura como base para la creación de un tebeo de humor. Siempre han existido chistes sobre pirados, y tuvieron éxito personajes como El Loco Carioco o Nicrostato Mochales, pero uno pensaría que la demencia es un asunto que no da para mucha variedad. Un repaso a las páginas que integran esta primera entrada dedicada a la colección parecen demostrar que ese juicio pecaba de pesimista.
En orden alfabético, para no molestar a nadie, ahí desfilan algunos de los artistas que levantaron estos almanaques, con muestras de su producción para la colección. De alguno de ellos, como Alamar, no conozco más que la firma, quizá alguien pueda aportar algún dato que los sitúe un poco mejor. En días sucesivos vendrán los autores que hoy dejo en el tintero. Las historietas en color corresponden a las contraportadas, ya que la paginación interior se imprimía en blanco y negro.

ALAMAR

  



AYNÉ

  

CARBÓ

  


CARTÚS

  

CASTILLO

  

EDGAR

  




FREJO

  

martes, 2 de enero de 2018

El Corsario Sin Rostro #5

Defendiendo a Isabel

Despedimos 2017 con las aventuras del superhéroe hispano Huracán y para estos primeros días de 2018 no podemos dejar de acudir a otro personaje de la cosecha de la editorial Maga para mantener la emoción. En este caso quien nos visita de nuevo es el misterioso encapuchado de Manuel Gago al que venimos siguiendo la pista en el blog desde hace algunos meses. Aquí está ya el quinto capítulo de sus inauditas y melodramáticas hazañas.







lunes, 1 de enero de 2018

La primera historieta misteriosa del año

¡Caos! La Tierra en tinieblas

Una serie británica posapocalíptica
que no consigo identificar

   
Editorial Valenciana decidió aprovechar el éxito de una de sus más importantes colecciones, Roberto Alcázar y Pedrín, al modo en que Bruguera había hecho con Trueno y El Jabato, lanzando una revista que incluía en cada número una aventura completa de siete páginas de los intrépidos héroes de Vañó y otras dos de cuatro páginas cada una con otros protagonistas o sin protagonismo fijo.
En algún caso, una de las historietas de acompañamiento, en lugar de limitarse a las cuatro páginas correspondientes, se convirtió en una serie que continuaba de número en número. Es el caso de la que hoy nos ocupa, una historia de ciencia ficción posapocalíptica publicada en los números 21 a 28 de la colección. El estilo del dibujo, los personajes y el escenario de la historia hacen suponer que se trata de un serial procedente de las revistas británicas, pero no hay el menor indicio de los autores ni de la publicación donde apareció originalmente.
La trama no es demasiado brillante y los recursos narrativos son más bien pobres, aunque confieso que a mí el estilo del dibujante me agrada. El planteamiento inicial prometía más de lo que finalmente resultó. La idea de la vuelta al estado salvaje de la población por la desaparición absoluta del fluido eléctrico debía haberse resuelto de un modo más realista, por pasos, paulatinamente, pero la acción se despeña violentamente sin apenas justificación, la civilización desaparece en un abrir y cerrar de ojos, la autoridad se evapora,  las fuerzas del orden no existen, los ciudadanos abandonan las ciudades, nacen líderes espontáneos que se alzan con el poder y lo pierden con un simple cambio de porrazos...
Esto dicho, queda claro que no considero esta historieta un hito en el arte del cómic, pero creo que es un curioso ejemplo de un tipo de relato catastrofista que se repitió en distintos tonos durante la guerra fría, con las referencias a los ensayos nucleares como motivo del desastre y con la contraposición entre la masa salvaje y el héroe íntegro y de una pieza.
Aquí están las treinta y dos páginas de la historieta para que quien esté interesado pueda juzgar. Supongo que no seré el único chalado al que estas historias le gustan.
Y queda la esperanza de que, con algo de suerte, aparezca algún experto en el tema que pueda identificar la serie y darnos a conocer a los autores y los datos de su publicación original.